
Cómo saber si la web de mi empresa está bien hecha o me la vendieron mal
Hay una pregunta que muchos empresarios se hacen en silencio: ¿la web que me hicieron está bien hecha de verdad, o solo parece que sí?
Es una duda legítima. La mayoría de propietarios de negocio no son desarrolladores web y no tienen por qué saber distinguir una web bien construida de una que parece profesional por fuera pero está rota por dentro. Y quienes les vendieron la web, en muchos casos, tampoco se molestaron en explicarlo.
En este artículo te damos un checklist concreto para que puedas evaluar tu web tú mismo en menos de 10 minutos, sin conocimientos técnicos y sin pagar nada. Si tu web suspende en varios de estos puntos, tienes un problema real que probablemente ya te está costando clientes.
Por qué una web puede parecer bien hecha y no estarlo
El problema con las webs malas no es que se vean mal. La mayoría se ven perfectamente aceptables en un ordenador, con una conexión rápida y en el navegador del desarrollador que la hizo.
El problema es lo que no se ve a simple vista: la velocidad en móvil, la estructura que lee Google, el certificado de seguridad configurado correctamente, los textos legales que te protegen ante la AEPD, o la ausencia total de cualquier configuración de SEO.
Una web puede tener un diseño moderno, fotos bonitas y un menú bien organizado, y al mismo tiempo ser invisible en Google, cargar en 8 segundos en un iPhone, no tener política de privacidad válida y no estar conectada a ninguna herramienta de analítica. Eso no es una web profesional. Es una web que parece profesional.
Aquí te explicamos cómo detectarlo.
El checklist: 10 puntos para evaluar tu web en 10 minutos
1. ¿Carga rápido en móvil?
Este es el punto más importante y el que más webs suspenden.
Abre tu web desde tu teléfono con la conexión de datos (no WiFi) y mide cuánto tarda en cargarse completamente. Si tarda más de 3 segundos, tienes un problema. Si tarda más de 5, tienes un problema serio.
Para una medición objetiva, entra en PageSpeed Insights (pagespeed.web.dev), introduce tu URL y mira la puntuación de móvil. Por encima de 80 es aceptable. Entre 50 y 80 hay margen de mejora relevante. Por debajo de 50, la web tiene un problema de rendimiento que está afectando directamente a tu posicionamiento en Google y a tu tasa de conversión.
La causa más frecuente de webs lentas en empresas pequeñas es una combinación de imágenes sin comprimir, exceso de plugins instalados y un hosting de baja calidad contratado por precio.
2. ¿Se ve bien en el móvil de verdad?
Que una web sea «responsive» significa que se adapta al tamaño de pantalla. Pero adaptarse no es lo mismo que funcionar bien.
Coge tu teléfono y navega por tu web como si fueras un cliente que llega por primera vez. Pregúntate:
- ¿Los textos se leen sin hacer zoom?
- ¿Los botones son fáciles de pulsar con el pulgar?
- ¿El menú funciona correctamente?
- ¿Los formularios se pueden rellenar sin problemas?
- ¿Hay elementos que se solapan o que salen cortados?
Si algo te resulta incómodo a ti, a tus clientes también. Y más del 60% del tráfico web en España llega desde dispositivos móviles, así que esto no es un detalle menor.
3. ¿Tiene el candado de seguridad (HTTPS)?
Mira la barra de direcciones de tu navegador cuando entras en tu web. Debe aparecer un candado cerrado y la URL debe empezar por https:// (con la «s»).
Si aparece «No seguro» o el candado está abierto, tu web no tiene el certificado SSL configurado correctamente. Eso significa dos cosas malas: Google penaliza las webs sin HTTPS en su posicionamiento, y los visitantes ven un aviso de alerta que destruye la confianza antes de leer una sola línea.
El certificado SSL es gratuito en cualquier hosting decente. Si alguien te lo cobró aparte o simplemente no está instalado, es una señal de que el trabajo no se hizo bien.
4. ¿Aparece en Google si buscas el nombre de tu empresa?
Busca el nombre exacto de tu empresa en Google. Tu web debería aparecer en el primer resultado o entre los tres primeros.
Si no aparece, o si aparece muy abajo, hay un problema de indexación. Puede ser que Google no haya rastreado la web correctamente, que haya un error de configuración que impide la indexación, o que la web sea tan nueva que todavía no ha sido procesada.
Para comprobarlo con más detalle, busca en Google: site:tunombredeweb.com (sustituyendo por tu dominio real). Si no aparece ningún resultado, Google no tiene indexada tu web. Si aparecen pocas páginas de las que debería tener, hay páginas bloqueadas o con errores.
5. ¿Tiene textos legales en regla?
Cualquier web que tenga un formulario de contacto, un chat, un píxel de seguimiento o cookies de terceros está recogiendo datos de usuarios. La ley española y el RGPD europeo obligan a informar de ello de forma explícita.
Tu web debe tener, como mínimo:
- Política de privacidad: explica qué datos recoges, para qué y durante cuánto tiempo.
- Aviso legal: identifica al responsable de la web con datos fiscales.
- Política de cookies: informa sobre las cookies que usa la web y permite al usuario aceptarlas o rechazarlas.
El banner de cookies que aparece al entrar debe cumplir con la normativa: tiene que haber una opción real de rechazo, no solo un botón de «Aceptar».
Si alguno de estos documentos falta o está copiado de otra web con el nombre sin cambiar (algo más habitual de lo que parece), tienes una exposición legal real. La AEPD ha sancionado a empresas pequeñas por incumplimientos de este tipo.
6. ¿Está conectada a Google Analytics y Google Search Console?
Una web sin analítica es una web a ciegas. No sabes cuántas visitas tienes, de dónde vienen, qué páginas leen, cuánto tiempo se quedan ni desde qué dispositivos entran.
Google Analytics y Google Search Console son gratuitos y deben estar configurados desde el primer día. Si quien te hizo la web no los instaló, te entregó un producto incompleto.
Para comprobar si tienes Analytics, pide acceso a tu cuenta o pregunta directamente a quien te hizo la web. Para Search Console, entra en search.google.com/search-console y comprueba si tu dominio está verificado.
7. ¿Tiene configuración SEO básica?
Entra en cualquier página de tu web, haz clic derecho y selecciona «Ver código fuente». Busca la etiqueta <title>. Ahí debería aparecer un título descriptivo y específico de esa página, no el nombre genérico de la empresa o, peor, «Inicio» o «Home».
Busca también la etiqueta <meta name=»description». Debería contener una descripción única de esa página de entre 150 y 160 caracteres.
Si todas las páginas tienen el mismo título, si el título es genérico o si no hay meta description, la web no tiene configuración SEO básica. Eso significa que Google no sabe bien de qué trata cada página y va a tener dificultades para posicionarla.
8. ¿Las imágenes tienen texto alternativo?
Las imágenes de tu web deberían tener un atributo «alt» que describe su contenido. Esto sirve para dos cosas: Google lee ese texto para entender de qué trata la imagen, y los lectores de pantalla lo usan para describir la imagen a personas con discapacidad visual.
Para comprobarlo, haz clic derecho sobre cualquier imagen de tu web y selecciona «Inspeccionar». Busca el atributo alt=»». Si está vacío o no existe, las imágenes no tienen texto alternativo.
9. ¿El formulario de contacto funciona?
Parece obvio, pero entre el 10% y el 20% de los formularios de contacto de webs de empresas pequeñas no funcionan correctamente. Los mensajes llegan a una bandeja de spam que nadie revisa, o directamente no llegan a ningún sitio.
Haz la prueba: rellena tu propio formulario con un correo de prueba y comprueba que el mensaje llega. Si no llega, estás perdiendo contactos de clientes potenciales sin saberlo.
10. ¿Tiene mantenimiento activo?
Una web en WordPress sin actualizaciones de seguridad es un objetivo fácil para ataques automáticos. Los plugins desactualizados son la principal vía de entrada de malware en webs de empresas pequeñas.
Entra en el panel de administración de tu web (si tienes acceso) y comprueba si hay actualizaciones pendientes de WordPress, del tema o de los plugins. Si llevas meses sin actualizar nada, tienes una vulnerabilidad de seguridad activa.
Si no tienes acceso al panel de tu propia web, eso también es un problema. Deberías tener siempre acceso completo a tu dominio, tu hosting y tu CMS. Son activos de tu empresa, no de quien te hizo la web.
¿Qué hacer si tu web suspende varios de estos puntos?
Primero, no entres en pánico. La mayoría de estos problemas tienen solución sin necesidad de rehacerlo todo desde cero.
La pregunta que debes hacerte no es «¿tengo que hacer una web nueva?» sino «¿cuántos de estos problemas son estructurales y cuántos son configuración?»
Los problemas de configuración (SEO básico, Analytics, formulario, textos legales) se pueden resolver sobre la web existente en pocas horas. Los problemas estructurales (velocidad, arquitectura mal planteada, tecnología inadecuada) a veces requieren rehacer desde la base, porque parchear una web mal construida tiene un límite muy claro.
La forma más honesta de saberlo es con una auditoría profesional que evalúe la web en su conjunto y te diga exactamente qué se puede arreglar y qué no tiene solución sin empezar de nuevo.
Señales de que te vendieron una web que no funciona
Más allá del checklist técnico, hay señales de comportamiento que indican que quien te hizo la web no priorizó tu negocio:
No tienes acceso a tus propias cuentas. Si el dominio está registrado a nombre de la agencia, si el hosting está en su cuenta y tú no tienes las credenciales, o si Google Analytics está en la cuenta de otra empresa, no eres el propietario real de tu infraestructura digital. Eso es un problema grave.
Nadie te explicó cómo medir resultados. Una web profesional se entrega con métricas de partida: cuántas visitas tiene, de dónde vienen, qué páginas funcionan. Si nadie te habló de esto en la entrega, la web se hizo para cumplir un encargo, no para conseguirte clientes.
No tienes acceso para editar tu propia web. Deberías poder cambiar un texto, actualizar un precio o añadir una foto sin depender de nadie. Si cada cambio mínimo requiere pedirlo y pagarlo aparte, el sistema no está diseñado para ti.
La web tardó semanas más de lo prometido y nadie explicó por qué. Los retrasos ocurren. Lo que no debería ocurrir es que desaparezcan sin comunicación. Si la experiencia de trabajar con ellos fue así, las probabilidades de que el resultado sea de calidad bajan mucho.
Preguntas frecuentes
¿Puedo saber si mi web está bien hecha sin conocimientos técnicos? Sí. Los puntos de este checklist están diseñados para evaluarse sin conocimientos técnicos. La prueba de velocidad en PageSpeed, el candado HTTPS, la búsqueda en Google y la comprobación del formulario las puede hacer cualquier persona en minutos.
¿Una puntuación baja en PageSpeed significa que hay que rehacer la web? No necesariamente. Depende de la causa. En muchos casos, optimizar las imágenes, instalar un plugin de caché y mejorar el hosting es suficiente para subir 30-40 puntos de puntuación. En otros casos, la arquitectura de la web es el problema y la optimización tiene un techo muy bajo.
¿Cuánto cuesta arreglar una web mal hecha? Depende del número y tipo de problemas. Problemas de configuración (SEO, Analytics, formularios, textos legales): entre 2 y 5 horas de trabajo. Problemas de velocidad: entre 3 y 8 horas dependiendo de la causa. Problemas estructurales que requieren rehacer: el coste de un proyecto nuevo, que en empresas de servicios en Madrid suele estar entre 1.500€ y 3.500€.
¿Es mejor arreglar la web actual o hacer una nueva? Si la web tiene más de 4 años, está en una tecnología obsoleta, tiene problemas estructurales de rendimiento o su diseño no transmite la imagen actual de la empresa, rehacerla desde cero suele ser más eficiente y más barato a largo plazo que parchear sobre una base deficiente.
¿Qué pasa si no tengo acceso al dominio o al hosting de mi web? Debes recuperarlo. El dominio y el hosting son activos de tu empresa. Si están registrados a nombre de otra persona o empresa, tienes que contactar con quien los gestiona y solicitar la transferencia. Si se niegan, hay procedimientos legales para recuperarlos, aunque es un proceso que puede llevar tiempo.
¿Has detectado problemas en tu web con este checklist? En Seitia hacemos auditorías gratuitas para empresas de servicios en Madrid. Te decimos exactamente qué falla, qué se puede arreglar y qué implicaría hacerlo. Solicita tu auditoría.

